BIENVENIDOS

Espero que os guste mi blog y que aprendáis cosas interesantes sobre la enseñanza y el aprendizaje, así como manteneros informados con noticias de última hora.

No olvidéis que podéis comentar aquellas cuestiones que os parezcan interesantes y estaré a vuestra disposición para contrastar las sugerencias que dispongáis.

martes, 28 de febrero de 2012

Concluyendo...

Reflexionando sobre lo publicado en las dos últimas entradas, me he dado cuenta de lo importante que es guiar a la vez de atender a las necesidades individuales de los alumnos, relacionadas con las teorías de la enseñanza viajar y crecer. Aunque no debemos dejar atrás las demás teorías, puesto que en la educación TODO es importante y todo sirve, siempre y cuando de resultado positivos en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

En los últimos años ha cambiado por completo mis creencias sobre el aprendizaje. En mi etapa escolar no entendía la situación de los profesores, aunque quisiera formar parte de su mundo. Realmente he comenzado a prender y a entender con más profundidad el proceso de enseñanza-aprendizaje a raíz de entrar la universidad, puesto que es una enseñanza mucho más especializada.

Cada vez me doy más cuenta de que este es mi mundo y no sería nada si no perteneciese a él.

Metáforas... II

Corresponde al profesor organizar la clase y facilitar el material principal de enseñanza...
Esta afirmación tiene razón en que el profesor debe facilitar el material principal de enseñanza y organizar la clase, aunque creo que no tiene que ser "cerrado de miras", es decir, se tiene que ajustar a sus alumnos y sus necesidades. Tienen que tener una previa organización, pero tienen que estar dispuestos a cambiar dicha organización si las circunstancias lo requiere.

La educación es un viaje a través de un campo de estudio en el que el profesor hace de quía para el grupo de alumnos...
Es la afirmación que enmarca, en cierto modo, mi ideal de educar, ya que el profesor es el que guía en el arduo pero a la vez fantástico mundo de la enseñanza. Sin el profesor, el alumno se perdería en el camino que deben recorrer a lo largo de su infancia y adolescencia. Cuando comenzamos en el colegio, todos tenemos que tener un modelo a seguir, el cual se va modificando a lo largo de los años. 

El profesor es como un jardinero que da a cada planta lo que necesita...
A esto me refiero cuando digo que hay que atender a las necesidades individuales de los alumnos. Cada niño es diferente y necesitan de nuestra atención para satisfacerlas. Sin esto, no tendría ningún sentido educar, puesto que es la base del proceso enseñanza-aprendizaje.

Metáforas sobre la enseñanza (Fox) I

Corresponde al profesor ofrecer un contenido de cierta dificultad en partes...
Un profesor tiene que adecuar siempre los contenido al nivel de dificultad del curso en el que impartan clase, teniendo en cuenta las necesidades de cada alumno, puesto que no todos requieren lo mismo.No podemos pedir lo mismo a todos y no podemos hacer que el nivel de dificultad sea el problema del aprendizaje de un alumno Aunque esto no quiere decir que no se deba establecer un nivel mínimo, puesto que hay que tener un nivel de exigencia, porque sino, no avanzaríamos en nada.

La enseñanza es como esparcir semillas en el viento, el profesor no puede prever lo que ocurrirá...
Es cierto que no siempre consigues los mismos resultandos con una misma cosa, pero un profesor debe conocer lo suficiente a sus alumnos como para saber lo que van a dar de sí. Si por el contrario, ocurre algo inesperado, el docente deberá estar preparado para poner solución y ayudar a mejorar al niño.

Los estudiantes son como una materia prima que tiene que moldearse de acuerdo a un patrón determinado...
Cada alumno es diferente, por lo tanto necesitarán cosas distintas, ajustadas a sus necesidades. Por esta razón no se puede tratar a los alumnos como materias primas que se moldean de acuerdo a un patrón determinado. Son personas con necesidades individualizadas.

La enseñanza es como establecer conexiones entre diferentes partes de una materia...
La enseñanza es así en el sentido de que todo tiene relación, y debemos establecer conexiones entre los conceptos. Han de integrar todo lo que aprenden y saber asimilar las relaciones que tienen entre sí. Pero no se queda ahí, va mas allá, ya que se debe aprehender lo significativo.

Aprendizaje...

La mejor manera para que los estudiantes aprendan es cooperando en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esto no le resta importancia a la actitud del profesor ante esta enseñanza, puesto que es recíproca. Los profesores aprendemos con y de los alumnos, a la vez que ellos aprenden de nosotros y con nosotros. También una forma interesante de aprender es relacionando la teoría con la práctica, puesto que la primera no tendría sentido sin las segunda.

Tendría que tener en cuenta el aprendizaje de mis alumnos en mi enseñanza, puesto que las dos están íntimamente relacionadas y no puede ir una sin la otra. Además, si no se tiene en cuenta el aprendizaje del alumno, ¿qué sentido tendría enseñar?

Por último, la motivación es esencial durante el aprendizaje, ya que sin ella, no conseguiríamos nada porque no tendríamos un motivo para aprender. La manera más eficaz de motivar a un alumno es implicándole en todas y cada una de las actividades propuestas en clase, haciendo interesante la materia impartida. Para ello, no basta que el alumno esté motivado, sino también el profesor, ya que si el capitán (docente) es el primero que abandona el barco, sus tripulantes (alumnos) lo abandonan con él.

lunes, 27 de febrero de 2012

Práctica ideal...

En la enseñanza, la práctica ideal sería aquella que estuviese centrada en los alumnos, en sus necesidades y en los conocimientos que deben aprender, correspondiéndose al curso en el que nos encontremos. Para mí, lo más significativo en la enseñanza es la formación de la persona y , para ello, no hay teoría que valga.

En cuanto a transmitir los conocimientos, el profesor deberá saber hacerlo, ya que por mucha teoría que sepa, si no sabe emitir lo que sabe, conseguirá poco con ello. Rectifico, lo único que conseguiría es que los alumnos se aprendiesen de memoria conceptos y que en poco tiempo se les olvide. 

Para poner lo dicho en práctica, utilizaría métodos bien planeados con anterioridad, adaptados a las necesidades de cada alumno y que fomente el aprendizaje.

El rol del alumno es ser educando, poniendo interés en lo que va a prender y contribuyendo para hacer el aprendizaje más ameno y seguro.

Centrada en mis alumnos...

Al finalizar el curso, mis alumnos han de saber fundamentalmente los conocimientos teóricos y prácticos de las diferentes materias; pero no basta con esto. Han de haber adquirido herramientas para valerse por ellos mismo, como una buena capacidad crítica y de autocrítica o saber trabajar en equipo. También  valores y virtudes que forman a la persona como la sinceridad, la amistad, la constancia en el trabajo o el esfuerzo. 

Suponiendo que fuese profesora de 2º de Infantil e impartiese clase de matemáticas, les enseñaría el mágico mundo de los números, con los que se encontrarán a menudo a lo largo de su vida. Aprenderíamos las operaciones básicas matemáticas, como las sumas y las restas.


Utilizaría actividades creativas, con las que los niños aprendan de forma significativa todo lo relevante al temario dado en clase. Serían aquellas que hagan que los niños reflexionen del por qué hacen las cosas, sin olvidar que reflejen el conocimiento que han adquirido. Deberán transmitir el esfuerzo de cada alumno y permitir que aprendan de sus errores. Tendrán que motivar al alumno y  hacer que todos participen en ellas, y si es posible, realizarlas en grupo para fomentar el compañerismo, o indivudualmente, para fomentar la autonomía y el compromiso con la tarea. Las adaptaría a las necesidades de cada alumno, si fuese necesario.

La forma de evaluar dichas actividades, serían por medio de la observación constante que le dedicaría a cada niño en particular y a todos en general. También me apoyaría en unas láminas, las cuales harían constancia, además de lo observado, de lo que trabajan durante las clases y quien rinde más y quién menos. 

Enseñar y aprender

Enseñar es transmitir conocimientos, ideas, valores..., en definitiva, aquellas cosas que ayuden a crecer a cada una de las personas. Enseñando, el profesor va acompañando a cada alumno en la difícil tarea de formarse como persona, además de afianzar conocimientos. 


Los conocimientos tienen que consolidarse en la mente de los educandos, no basta con simplemente saberse el temario de memoria, ya que de esta forma se olvidaría fácilmente. En la etapa escolar los niños están consolidando su forma de ser, y esto también lo abarca el enseñar, puesto que de ello dependerá su carácter y su personalidad en un futuro. Es muy importante que demos ejemplo de lo que algún día queremos que lleguen a ser, ya que desde pequeños los profesores son sus modelos junto con sus padres. 


Aprender es adquirir conocimientos por su estudio o por la experiencia. La manera principal de aprender, es decir, conocer y saber, es por medio de los profesores. Desde el inicio de la vida, el profesor junto con los padres tienen la labor de desarrollar en los niños sus capacidades de aprendizaje. Ya que los docentes no son los que hacen que el niño aprenda, si no que dan las herramientas a éste para que, como ya hemos dicho, con su propia experiencia aprenda. Aprender es también conocer la realidad, la verdad. La verdad que nos rodea y en la que el niño se ve envuelto.


No se trata de un mero aprender, es decir, llenar la cabeza de los alumnos de conocimientos y saberes. Se trata de aprehender, es decir, que el alumno haga como propio dicho conocimiento. 


Es evidente que un alumno ha de construir sus bases cognitivas sobre los saberes de las ciencias y los saberes técnicos. Con una buena base cultural es con la que podremos dar a conocer al alumno mayores conocimientos que sobrepasan lo meramente físico y empírico. El conocimiento no es sólo saber cuanto es dos más dos, el verdadero conocimiento reside en saber discernir el bien del mal, lo bueno de lo malo; hoy en día mal entendido como lo que me conviene y lo que no. El conocimiento que me gustaría que mis alumnos aprendiesen no es otro que el que les ayude a encontrar la verdad.